El Conselh Generau d'Aran ante el Cambio climático
Conselh Generau, Asociación Avalón y Generalitat de Catalunya, sentados esperaban tras luenga mesa. Semblante serio, power point preparado y la mirada perdida en las lejanas llanuras de la Antártida.
Serrano intentaba imaginar el espesor de la capa de ozono que le había explicado Garriga, intentando verlo, más que imaginarlo, al tras luz de los 3 mm de separación entre su pulgar y su índice:
-¡3 mm es muy poco!
Como no era mucho y no salía de su asombro, subía y bajaba la mano con los dedos en la posición de la magnitud, para poder observarla desde distintas perspectivas.
Montero lo imitaba, pero para el, la capa de Ozono era más grande, unos 8mm, tan ensimismados estaban con la comparación de sus magnitudes, que no eran conscientes de que la sala se estaba llenando de personas y miradas atónitas por los tamaños comparados; lo ridículo de ambos y lo inevitablemente imaginado.
8 campanadas llegaron desde la iglesia de Vielha; Serrano y Montero abandonaron las comparaciones, que siempre son odiosas; era el momento de lanzar la fatua. “El cambio climático, un problema global con soluciones locales”.
Serrano hizo una breve introducción. Disculpó la ausencia del Sindic y del Conselher de Medi Ambient, que estaban de visita oficial en Egipto; estudiando un nuevo y revolucionario sistema de recogida de basuras, basado en bandadas de gaviotas distribuidas por Tersons.
Algo tenso, un poco sonrojado por las morbosillas y sonrientes miradas que se leían en las caras del público, alimentadas por la imaginación del tamaño; cedió la palabra rápidamente a Montero, que para evitar más miraditas se limitó a leer sin levantar la cabeza hasta que se le acabó el papel. -Paso palabra-
Tomándola entre agradecimientos pero sin ovaciones Garriga, que comenzó una tediosa narración estequiométrica, interrumpida por el estrépito de palabras gruesas y muebles que rodaban por los suelos provenientes de la sala contigua.
Eran Sanllei y Castelar, que discutían acaloradamente. Castelar vociferaba que el ruc catalán que usaba Sanllei para desplazarse, en el intento de reducir las emisión de CO2; tenía problemas de flatulencia y provocaba una elevada liberación de metano en la atmósfera.
-¡Eso no es cierto¡, -replicaba muy enfadado Sanllei . –Además, estamos desarrollando un proyecto para recoger todo el metano y gasificar el Conselh.
-Ves…ves…., como lo que tienes es un cerdo, y no un burro –Continuó sonriente Castelar.
Tuvieron que intervenir los antidisturbios para separarlos y sentarlos a cada uno en opuestas esquinas de la sala, atados a la silla.
-Prosigamos –Anunció Garriga.
¡Nooo¡ Un momento, una cuestión de orden. -Interrumpió una voz no identificada. –Podían poner la calefacción un poco más fuerte, es que tengo mucho frío.
-Eso no es posible; hemos rebajamos 10o la temperatura del hotel, para emitir 5 T menos de Co2 a la atmósfera, también hemos suprimido el agua caliente en las habitaciones, 11 T menos. Las duchas frías tonifican el espíritu y a partir de las 22 h, cortamos la iluminación, 15T menos.
-¡Ya, ya…! pero me estoy pelando de frío, -insistió la voz que resultó ser de un visionario que ya vestía con pantalón corto y camisa hawaiana. Convencido y deseando el anunciado cambio climático. Más tarde supimos que tenía casa en Escunhau. Pero que siempre había deseado tener una casa en la playa, y estaba esperando la subida del nivel del mar.
Continuó como pudo Garriga, narrando el Apocalipsis, festín de horrores encuadernados en números, dibujos en Power Point, planos de la Atlantida….. Tan negro lo puso que ya alguien gimoteaba por el fondo de la sala, uno de los asistentes se levantó con una Biblia elevada sobre la diestra gritando.
-¡ARREPENTIROS,ARREMPENTIROS…¡ el fin esta próximo.
Los llantos se contagiaron hasta las primeras filas de la sala, algunos se fundían en sentidos abrazos, otros lloraban desconsolados.
-Joder que frío hace –Insistía el de la camisa hawaiana.
Noelia se empezó a poner morada, había dejado de respirar para limitar sus emisiones de Co2.
-¡Maldito CO2!. Hoy mismo lo borro del diccionario de aranés -refunfuñó María Verges.
-¿Qué va a ser de nosotros? ya me veo en una larga fila para recoger un plato de sopa en algún campamento de refugiados –Pensaba Serrano mientras se ponía una camiseta con la leyenda “MOVIMIENTO OKUPA, SI”.
-Con lo verde que era mi Valle, ahora será un desierto con plaga de lagartijas gigantes –Lamentó Montero.
-¿Podremos cazar antílopes, elefantes y leones? – Insinuó Barrera.
¿Y los volcanes? ¿Cuando entrarán en erección?
¿La tierra se volverá amarilla? o ¿roja?
¿Podremos instalar invernaderos como en Almería?
¿Es cierto que el cambio climático provoca voz aflautada en los hombres?
¿Pelos muy negros en las orejas de las mujeres?
¿Cuánto me das por 1 m3. de CO2?
¿Dan canapés? después de la charla
¿El urogallo tendrá eyaculación precoz?,
¿Quién pagará las gafas de sol el oso?
Se fue animando el debate con las aportaciones de los presentes.
-¡Un momento!, yo no he dicho en ningún momento que fuera a dejar de nevar – Interrumpió Garriga.
-¡QUEEEE¡. ¿PUES DE QUE ESTAMOS HABLANDO? Respondió a coro la multitud.
-No yo solo quería decir que es una posibilidad, una teoría…. Pero no para mañana, quizás de aquí a muchos años. – Continuó Garriga, intentando tranquilizar a los presentes. –Estaros tranquilos, para el año que viene, ya tenemos billetes para la cumbre de expertos; ¡¡¡¡¡es en Hawaiiiiiii. –Puntualizó Garriga con los ojos mecidos por las olas mientras las multitudes abandonaban la sala envueltos por la agridulce sensación del oxigeno que los envolvía.
Serrano intentaba imaginar el espesor de la capa de ozono que le había explicado Garriga, intentando verlo, más que imaginarlo, al tras luz de los 3 mm de separación entre su pulgar y su índice:
-¡3 mm es muy poco!
Como no era mucho y no salía de su asombro, subía y bajaba la mano con los dedos en la posición de la magnitud, para poder observarla desde distintas perspectivas.
Montero lo imitaba, pero para el, la capa de Ozono era más grande, unos 8mm, tan ensimismados estaban con la comparación de sus magnitudes, que no eran conscientes de que la sala se estaba llenando de personas y miradas atónitas por los tamaños comparados; lo ridículo de ambos y lo inevitablemente imaginado.
8 campanadas llegaron desde la iglesia de Vielha; Serrano y Montero abandonaron las comparaciones, que siempre son odiosas; era el momento de lanzar la fatua. “El cambio climático, un problema global con soluciones locales”.
Serrano hizo una breve introducción. Disculpó la ausencia del Sindic y del Conselher de Medi Ambient, que estaban de visita oficial en Egipto; estudiando un nuevo y revolucionario sistema de recogida de basuras, basado en bandadas de gaviotas distribuidas por Tersons.
Algo tenso, un poco sonrojado por las morbosillas y sonrientes miradas que se leían en las caras del público, alimentadas por la imaginación del tamaño; cedió la palabra rápidamente a Montero, que para evitar más miraditas se limitó a leer sin levantar la cabeza hasta que se le acabó el papel. -Paso palabra-
Tomándola entre agradecimientos pero sin ovaciones Garriga, que comenzó una tediosa narración estequiométrica, interrumpida por el estrépito de palabras gruesas y muebles que rodaban por los suelos provenientes de la sala contigua.
Eran Sanllei y Castelar, que discutían acaloradamente. Castelar vociferaba que el ruc catalán que usaba Sanllei para desplazarse, en el intento de reducir las emisión de CO2; tenía problemas de flatulencia y provocaba una elevada liberación de metano en la atmósfera.
-¡Eso no es cierto¡, -replicaba muy enfadado Sanllei . –Además, estamos desarrollando un proyecto para recoger todo el metano y gasificar el Conselh.
-Ves…ves…., como lo que tienes es un cerdo, y no un burro –Continuó sonriente Castelar.
Tuvieron que intervenir los antidisturbios para separarlos y sentarlos a cada uno en opuestas esquinas de la sala, atados a la silla.
-Prosigamos –Anunció Garriga.
¡Nooo¡ Un momento, una cuestión de orden. -Interrumpió una voz no identificada. –Podían poner la calefacción un poco más fuerte, es que tengo mucho frío.
-Eso no es posible; hemos rebajamos 10o la temperatura del hotel, para emitir 5 T menos de Co2 a la atmósfera, también hemos suprimido el agua caliente en las habitaciones, 11 T menos. Las duchas frías tonifican el espíritu y a partir de las 22 h, cortamos la iluminación, 15T menos.
-¡Ya, ya…! pero me estoy pelando de frío, -insistió la voz que resultó ser de un visionario que ya vestía con pantalón corto y camisa hawaiana. Convencido y deseando el anunciado cambio climático. Más tarde supimos que tenía casa en Escunhau. Pero que siempre había deseado tener una casa en la playa, y estaba esperando la subida del nivel del mar.
Continuó como pudo Garriga, narrando el Apocalipsis, festín de horrores encuadernados en números, dibujos en Power Point, planos de la Atlantida….. Tan negro lo puso que ya alguien gimoteaba por el fondo de la sala, uno de los asistentes se levantó con una Biblia elevada sobre la diestra gritando.
-¡ARREPENTIROS,ARREMPENTIROS…¡ el fin esta próximo.
Los llantos se contagiaron hasta las primeras filas de la sala, algunos se fundían en sentidos abrazos, otros lloraban desconsolados.
-Joder que frío hace –Insistía el de la camisa hawaiana.
Noelia se empezó a poner morada, había dejado de respirar para limitar sus emisiones de Co2.
-¡Maldito CO2!. Hoy mismo lo borro del diccionario de aranés -refunfuñó María Verges.
-¿Qué va a ser de nosotros? ya me veo en una larga fila para recoger un plato de sopa en algún campamento de refugiados –Pensaba Serrano mientras se ponía una camiseta con la leyenda “MOVIMIENTO OKUPA, SI”.
-Con lo verde que era mi Valle, ahora será un desierto con plaga de lagartijas gigantes –Lamentó Montero.
-¿Podremos cazar antílopes, elefantes y leones? – Insinuó Barrera.
¿Y los volcanes? ¿Cuando entrarán en erección?
¿La tierra se volverá amarilla? o ¿roja?
¿Podremos instalar invernaderos como en Almería?
¿Es cierto que el cambio climático provoca voz aflautada en los hombres?
¿Pelos muy negros en las orejas de las mujeres?
¿Cuánto me das por 1 m3. de CO2?
¿Dan canapés? después de la charla
¿El urogallo tendrá eyaculación precoz?,
¿Quién pagará las gafas de sol el oso?
Se fue animando el debate con las aportaciones de los presentes.
-¡Un momento!, yo no he dicho en ningún momento que fuera a dejar de nevar – Interrumpió Garriga.
-¡QUEEEE¡. ¿PUES DE QUE ESTAMOS HABLANDO? Respondió a coro la multitud.
-No yo solo quería decir que es una posibilidad, una teoría…. Pero no para mañana, quizás de aquí a muchos años. – Continuó Garriga, intentando tranquilizar a los presentes. –Estaros tranquilos, para el año que viene, ya tenemos billetes para la cumbre de expertos; ¡¡¡¡¡es en Hawaiiiiiii. –Puntualizó Garriga con los ojos mecidos por las olas mientras las multitudes abandonaban la sala envueltos por la agridulce sensación del oxigeno que los envolvía.
Etiquetas: cambio, climático, conselh, generau, val d'aran
