Desmantelamiento de la Estación de La Tuca
37 años separan estas fotos. En 1972 se empezó a construir La Tuca., eran tiempos de largas patillas, pantalones de campana, y chicas en minifalda. Y la misa de domingo se concatenaba con las nuevas tendencias: El deporte, la naturaleza y el esquí, como desencadenante del turismo.
Fué un cambio radical para la vida aranesa; basada económica, social y familiarmente en la tierra y no en la nieve.
Era una época en blanco y negro, donde las montañas enmudecían el eco del Mayo francés. Francisco Fernández Ochoa ganaba la medalla de oro en Sapporo, Franco firmaba condenas de muerte antes de desayunar y los inviernos eran una maldición en el devenir de las estaciones.
Baqueira hacia poco que se había inaugurado y el ejemplo se extendió más por inercia que por sinergia. Salardú estaba muy lejos, y esos raros visitantes disfrazados con pantalones ajustados y gorros de colores…, seguro que preferirían los lujos capitalinos de la época, pensaron los fundadores imaginándose a Mr Marsall subiéndose en el telesilla Artigarix.
Ahora están desmontando los oxidados hierros, la disolución judicial de Tuca Mall Blanc obliga a liquidar los activos de la sociedad. Un chatarrero hace las veces de puntillero.
Desde Tuca veiamos el pueblo... esquiar en Tuca, era esquiar en casa. Desde el pueblo veiamos Tuca. Vivir en Vielha era acabar las clases de la mañana, para subir a deslizarnos por secretos vericuetos, antes de las clases de la tarde.
Cada rincón tiene un recuerdo, cada recuerdo tiene un rincón. Con el desmantelamiento de los remontes acaba una pesadilla empresarial y para muchos...un sueño colegial.
Etiquetas: Tuca, valle de Aran, vielha


2 comentarios:
No se quien eres, pero realmente tienes un don, para explicar lo vulgar de manera extraordinaria
muy bonito, pero para cuando la New Tuca
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